martes, 26 de octubre de 2010

Tú haces temblar mi mundo!

¿Eres acaso de otro planeta? ¡No te entiendo! Al pensar en ti simplemente me siento estúpida, me siento vacía, sé que esto no suena de lo mejor, pero... Simplemente no logro entender cómo puedes existir, cómo es que nos llegamos a encontrar... Cómo algo tan perfecto pudo nacer de la nada, de una broma, de un rato.
Cómo puedes distorsionar mi mente de esa manera tan horrenda, cómo puedes controlar todo lo que siento y transformarlo a tu gusto.
No hay nada en el mundo que sea suficiente, sólo tú. No hay nada en el universo que pueda detener esto... !Y ES QUE NO QUIERO DETENERLO! Además, ya es muy tarde, ya es muy grande. Ya eres tú. Siempre lo serás.
Tómalo todo, te doy todo, porque aunque no quiera, ya todo es tuyo, porque aunque no quieras, ya eres mía.
Pero sí quieres, ¿Verdad?
Eres el momento más perfecto, el más anhelado, el más apreciado. Eres el recuerdo más importante, el más especial, el que mueve planetas.
Quiero que estés siempre aquí, quiero sentir esto por siempre. Quiero dejar de contar los minutos para verte, quiero cerrar los ojos y que al volver abrirlos no haya nada, sólo tú!
Quiero que todo el mundo sienta lo que me haces sentir, pero al mismo tiempo no lo quiero, porque esto es sólo nuestro.
No soy acaso la persona más cursi del planeta? No lo puedo evitar, tú me haces sentir así. Y haces que el mundo deje de existir... Si estuvieras aquí... Si pudiera... Pero estarás y podré.

miércoles, 13 de octubre de 2010


Fue en un pueblo con mar
una noche despues de un concierto;
tú reinabas detrás
de la barra del único bar que vimos abierto
-”Cántame una canción
al oido y te pongo un cubata”-
-”Con una condición:
que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata”-
loco por conocer
los secretos de su dormitorio
esa noche canté
al piano del amanecer todo mi repertorio.
Los clientes del bar
uno a uno se fueron marchando,
tú saliste a cerrar,
yo me dije:
“Cuidado, chaval, te estas enamorando”,
luego todo pasó
de repente, su dedo en mi espalda
dibujo un corazón
y mi mano le correspondió debajo de tu falda;
caminito al hostal
nos besamos en cada farola,
era un pueblo con mar,
yo quería dormir contigo y tú no querías dormir sola…
Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una
y las dos y las tres
y desnudos al amanecer nos encontró la luna.
Nos dijimos adios,
ojalá que volvamos a vernos
el verano acabó
el otoño duró lo que tarda en llegar el invierno,
y a tu pueblo el azar
otra vez el verano siguiente
me llevó, y al final
del concierto me puse a buscar tu cara entre la gente,
y no halle quien de ti
me dijera ni media palabra,
parecia como si
me quisiera gastar el destino una broma macabra.
No había nadie detrás
de la barra del otro verano.
Y en lugar de tu bar
me encontré una sucursal del Banco Hispano Americano,
tu memoria vengué
a pedradas contra los cristales,
-”Se que no lo soñé”-
protestaba mientras me esposaban los municipales
en mi declaración
alegué que llevaba tres copas
y empecé esta canción
en el cuarto donde aquella vez te quitaba la ropa
Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una
y las dos y las tres
y desnudos al amanecer nos encontró la luna.
Título: Y nos dieron las diez
Año: 1992
Letra: Joaquín Sabina

martes, 12 de octubre de 2010

No estamos por estar...

miércoles, 6 de octubre de 2010

Y sin embargo las cosas siguen como antes... La gente no cambia y mucho menos se puede interceder para que ello suceda...
Después de tantos tropiezos, de tantas humillaciones, ¿Acaso no te arrepientes? ¿Acaso no te gustaría cambiar?
Jaja un hombre tan fiel a sus principios, ¿No?
Adicciones... Aveces creo que exageramos, a veces creo que la sociedad interpreta ciertas cosas de una manera errónea... He llegado a creer que en realidad no importa lo que hagas, ni siquiera si en el camino los límites se vuelvan borrosos en tu cabeza, lo que es de verdad importante es no olvidar la realidad, no dejar de lado las exigencias que implican vivir en este mundo, actuar con coherencia y ser precavido. Sí, precavido.
No es fácil serlo, a estas alturas lo sé.
Tú has llegado a olvidar eso, dejaste de ser precavido, te olvidaste de que no vale mucho la vida, pero si lo que haces de ella.
Tus problemas ya no afectan realmente a nadie, tu vida siempre tan frágil aveces pierde importancia, has dejado de estar aquí, ahora cada quién se preocupa por sí mismo. Yo no volveré a cuidar de nadie. Ahora nadie lo hará.