Hoy todo el día, al pensar en ti, me invadieron miles de dudas... Me sentí increíblemente impotente al no poder saber si tú al igual pensabas en mí...
Y es que me haces increíblemente feliz y estar sin ti es... Desesperante.
Y gracias a ti puedo decir que me encuentro en el mejor momento de mi vida... ¿Y quién lo dijera, no?
Nosotros que nos mirábamos de lejos. Nosotros que no buscábamos esto, nosotros que era justamente esto lo que no queríamos, que dejábamos las cosas en claro, que nos resistíamos a no tener el control.
Tú... Que solías planear todo, que dabas todo por hecho y que lo tenías todo seguro.
Yo... Que nunca me imaginé que serías tú. Que juré que no me dejaría llevar...
Terminé entregándotelo todo... Todo lo que ahora tengo, es tuyo. Quiero que sea tuyo, quiero que hagas conmigo lo que quieras, no importa lo que sea, quiero ahora ser parte de ti. Quiero que seas parte de mí.
Quiero que sigas haciéndome tan feliz con una palabra, con una caricia, con una mirada... Con esa mirada, tan tuya, tan fuerte, que quiero evitar y quiero seguir, pero no puedo hacer ninguna de esas 2 cosas... Me descontrolas y me gusta. Eres todo lo que quiero. Y quiero todo lo que eres.
Es lo mejor que he leído... gracias pequeña...
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