Hoy tengo ganas de tristear. Y me lo voy a permitir un poco, sólo un poco.
Voy a escuchar esa canción que me sigue revolviendo las entrañas después de tanto tiempo, esa canción que hasta procuro evitar.
La odio y la amo. (A la canción, eh!... Bueno...)
Qué chingón, que me haga enojar tanto, que me ponga tan melancólica, que me guste tanto y que me parezca tan mágica. Pero la sigo odiando.
Qué sería de mí si no hubieras arruinado esa canción? Qué me haría sentir?
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