En la ciudad de tus ojos veo siempre mi recuerdo aún mojado... Y mientras las figuras de las voces sospechan tu frío, siempre queda algo pendiente por imaginar.
No hay nada real en este continente, sólo tus deseos de regresar.
Y te ves, caminando, situado justamente en el borde; soñando con deslizarte y que nada te toque.
Yo, insisto en arruinar tu momento.
Yo, me vuelvo egoísta y suplico por quedarme en tus ojos, por seguir leyendo mi recuerdo en ellos...

No hay comentarios:
Publicar un comentario